El síntoma es un picor muy fuerte, normalmente nocturno con unas erupciones cutáneas de color grisáceo en palmas de manos o articulaciones. Es curable y tiene tratamiento. Se transmite por contacto sexual y contacto con ropa de cama o baño de la personas afectada.
Fotografías extraídas del libro: H. Hunter Handsfield, Md. ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual). (2002). Editorial Marbán. Madrid.