Algunas situaciones pueden influir negativamente en tu estado de ánimo e interferir en tu vida diaria.
El estar alejados de los seres queridos puede provocar un sentimiento de soledad permanente que haga que te aísles de los demás; de la misma forma, el exceso de preocupaciones (económicas, dificultad para encontrar una vivienda, responsabilidades familiares…), puede causar un estado de ansiedad continua o stress.
Por otra parte, el hecho de que ejercer la prostitución no esté bien visto socialmente puede hacer que la imagen que tenemos de nosotros mismos sea mala, creándonos problemas en la forma de relacionarnos con los demás.
Las condiciones en las que se ejerce la prostitución (exceso de horas de trabajo al día, poco tiempo de descanso, lugar donde se trabaja, el miedo a que nos puedan hacer daño, realizar prácticas sexuales no seguras…) pueden afectar a nuestra salud psicológica.
Algunas recomendaciones prácticas:
Realiza prácticas sexuales seguras: negociación con cliente.
Evita consumir drogas, puesto que las drogas tienen efecto directo a nivel mental y bajo su efecto se puede perder el control, olvidándonos de realizar sexo seguro.
Organiza el tiempo de trabajo de forma que te quede espacio para el descanso, y para divertirte.
No tomes medicamentos por tu cuenta, sigue las instrucciones del médico.