Se transmite durante las relaciones sexuales vaginales, anales y orales; por lo que puede afectar no sólo a los genitales, sino también al recto y la garganta. Puede provocar complicaciones articulares y esterilidad. Causada por una bacteria. Los síntomas no siempre aparecen (50% de las veces).
Si la infección es genital: secreción amarillenta y espesa junto con molestias al orinar.
Si es de garganta: molestias y dolores leves.
Si es anal: Secreción amarillenta, espesa y dolor.
El tratamiento son antibióticos.
Fotografías extraídas del libro: H. Hunter Handsfield, Md. ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual). (2002). Editorial Marbán. Madrid.